Pineno

4.7 α-Pineno

El alfa-pineno, un monoterpeno bicíclico, es el terpenoide más ampliamente distribuido en la Naturaleza (Noma & Asakawa, 2010), pero este versátil agente terapéutico está desafortunadamente representado en menor concentración en los quimiovares modernos de cannabis, aunque se informa de que es relativamente abundante en el quimiovar «Blue Dream» del sur de California (Backes, 2014). Tiene una alta biodisponibilidad por inhalación (60%) con un rápido metabolismo y redistribución (Falk et al., 1990).

Sus efectos farmacológicos son legión: antiinflamatorio vía PGE-1 (Gil, Jiménez, Ocete, Zarzuelo, & Cabo, 1989), broncodilatador en humanos a bajos niveles de exposición (Falk et al., 1990), antibiótico en el AE que fue igual de eficaz que la vancomicina contra el SARM y otras bacterias resistentes (Kose, Deniz, Sarikurkcu, Aktas, & Yavuz, 2010) (CIM 125 μg/mL) en un AE de Salvia rosifolia compuesto por un 34,8% de pineno, y fue el compuesto más potente en un AE de árbol del té contra P. acnes y Staph spp. (Raman et al., 1995). También se observó la eficacia del α-pineno para las biopelículas de MRSA, Cryptococcus neoformans y Candida albicans (Rivas da Silva et al., 2012). El α-pineno aumentó drásticamente la eficacia antibiótica al reducir la CIM de la ciprofloxacina, la eritromicina y el triclosán contra el patógeno de la gastroenteritis, Campylobacter jejuni, mediante la promoción de los genes de eflujo antimicrobiano cmeABC y Cj1687, la disminución de la integridad de la membrana bacteriana y la interrupción de las respuestas de choque térmico (Kovac et al., 2015). También fue beneficioso contra los promastigotes de Leishmania amazonensis (IC50 19,7 μg/mL) y las formas de amastigotes axénicos e intracelulares (IC50 43,9 y 38,1 μg/mL) (Rodrigues et al, 2015). El α-pineno demostró actividad larvicida contra Anopholes subpictus, vector de la malaria (CL50 32,09 μg/mL), Aedes albopictus, vector del dengue (CL50 34,09 μg/mL), y Culex tritaeniorhynchus, vector de la encefalitis japonesa (CL50 36.75 μg/mL) (Govindarajan, Rajeswary, Hoti, Bhattacharyya, & Benelli, 2016).

El pineno aumentó la motilidad del ratón tras su inhalación un 13,77% (Buchbauer et al, 1993). Su mayor valor terapéutico puede derivar de su inhibición de la acetilcolinesterasa (Perry, Houghton, Theobald, Jenner, & Perry, 2000), produciendo un IC50 de 0,44 mM (Miyazawa & Yamafuji, 2005), que sirve para reducir o eliminar uno de los principales eventos adversos asociados con el THC, el del deterioro de la memoria a corto plazo. Esta capacidad también puede servir admirablemente en el tratamiento de la demencia, un síndrome en el que el THC ya ha producido beneficios para contrarrestar la agitación (Russo, Guy, & Robson, 2007; Volicer, Stelly, Morris, McLaughlin, & Volicer, 1997).

La inhalación de α-pineno en ratones a una concentración de 10 μL/L produjo un efecto ansiolítico en el laberinto elevado plus, con distribución cerebral general y aumento del ARNm de la tirosina hidroxilasa en el cerebro medio (Kasuya et al, 2015). En la inhalación crónica durante 5 días, se mantuvieron los efectos ansiolíticos (Satou, Kasuya, Maeda, & Koike, 2014).

α-Pineno también se ha sugerido como modulador de los eventos de sobredosis de THC (Russo, 2011), con anécdotas históricas que apoyan su uso como antídoto para la intoxicación por cannabis. El α-pineno a una concentración de 2 μg/mL produjo una protección del 69% en los astrocitos de rata contra la muerte celular inducida por el H2O2 (Elmann et al., 2009).

La exposición crónica al pineno provocó una disminución del crecimiento del melanoma en ratones a 180 ng/L (1 ppm) en el aire ambiente, una dosis demasiado baja para afectar directamente al tumor (Kusuhara et al., 2012). Este efecto promotor de la salud mental atribuido aquí a la exposición al pineno, se conoce en Japón como «Shinrin-yoku» o «baño de bosque». Por el contrario, se observó un beneficio directo sinérgico e isobólico con α-pineno en combinación con paclitaxel frente a células de carcinoma pulmonar A549 no microcítico con evidencia de apoptosis (Zhang et al., 2015). El α-pineno inhibió el crecimiento de las células de hepatoma humano BEL-7402 en un 79,3%, tanto en función del tiempo como de la dosis durante 3 días a una concentración de 8 mg/L (Chen et al, 2015), provocando la detención del ciclo en la fase G2/M, una disminución de los xenoinjertos tumorales frente al control (P < 0,01) y, de forma equivalente a la del 5-flurouracilo, un aumento de la expresión de Chk1 y -2, indicativo de daño en el ADN que conduce a la muerte celular.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.